Este portero automático ATIS pro es una opción bastante práctica para comunidades pequeñas, tipo 6 u 8 viviendas, que busquen algo duradero y fácil de instalar. Su diseño en aluminio anodizado con perfil curvoconvexo lo hace resistente al exterior, así que aguanta bien las inclemencias del tiempo, lo que se nota en el acabado. Además, el sistema analógico 4+n permite una comunicación clara y sin complicaciones, algo que viene genial para evitar confusiones al abrir la puerta.
Una ventaja clave es el botón con indicador LED, ideal para esas noches en las que no ves bien el telefonillo; facilita el acceso sin tener que ir a ciegas. Eso y que funciona con alimentación optimizada de 12V le dan un punto más en eficiencia y seguridad. Eso sí, ojo con las medidas de la caja, porque no encaja con otras marcas. En resumen, parece una opción fiable si buscas algo sencillo y robusto para un edificio pequeño.
Este kit de portero automático de Sistemas Atis Pro puede venir genial para comunidades pequeñas o vecinos que quieran modernizar el acceso sin complicarse la vida. Es perfecto si buscas algo resistente y con un toque moderno, ya que su placa antivandálica de aluminio con IP66 aguanta mogollón, lo que viene estupendo para evitar problemas en zonas con más riesgo de vandalismo. Además, el lector RFID hace que abrir la puerta sea rápido y sin tener que buscar llaves, algo que se agradece cuando vas con las manos cargadas.
Lo que me parece muy práctico es que solo necesita 5 hilos para conectar todo, así que si tienes un portero antiguo, no hace falta liarte abriendo cajas para renovar el sistema; reutilizas los cables que ya hay y ahorras tiempo. La instalación está planteada para que cualquiera con un poco de maña pueda hacerlo, y si te atascas, te echan un cable con el asesoramiento. Por cierto, el kit viene en blanco, mide 27.94 cms de alto x 27.94 cms de largo x 27.94 cms de ancho y pesa 2.7 kg, bastante compacto y manejable. Si quieres algo práctico que aguante el paso del tiempo y haga la vida un poco más cómoda, este kit tiene mucho sentido.
Este portero automático ATIS pro está pensado para comunidades pequeñas o viviendas que comparten el acceso principal, con capacidad para 5 usuarios. Lo interesante es que viene con un sistema analógico 4+n, que es bastante fiable y sencillo de instalar, además su diseño en aluminio anodizado le da una robustez que aguanta bien la intemperie, algo clave si tienes que ponerlo en la calle. No es de esos dispositivos que se estropean al primer chaparrón.
Me gusta especialmente que el botón de apertura tiene un LED para verlo bien cuando hay poca luz, lo que evita estar tanteando a ciegas. Además, el sistema de audio bidireccional ayuda a entenderse sin líos con el exterior, que a veces es lo que más frustra en estos equipos. Eso sí, cuidado al comprar con las medidas, porque la caja empotrada tiene unas dimensiones claras (7.62 cms de alto x 27.94 cms de largo x 17.78 cms de ancho) y no es compatible con todos los modelos. En general parece una opción sólida si buscas algo duradero y sin complicaciones técnicas.
Este AIPHONE DA-1AS en Multicolor es perfecto para quien busca un portero fácil de instalar y sin complicaciones tecnológicas, ideal en viviendas o pequeñas oficinas donde no hace falta una pantalla. Su diseño extra plano, con apenas 2,2 cm de grosor y unas dimensiones de 17.78 cms de alto x 7.62 cms de largo x 5.08 cms de ancho, lo hace discreto y moderno; no ocupa espacio ni desentona con la decoración. Además, el sistema permite abrir la puerta directamente desde el portero, algo muy práctico para evitar andar buscándola o tener que levantarse cada vez que llaman.
Otra ventaja es que incluye el nombre de la puerta con retroiluminación, lo que es útil en lugares con poca luz o para diferenciar fácilmente varios accesos si tienes más de uno. El peso ligero, de apenas 0.45 kg, facilita su instalación sin mucho lío. Aunque no tiene pantalla, este modelo cumple bien con lo básico y sencillo, sin complicarte la vida. Si quieres algo funcional, sin florituras pero bien hecho, este portero da para lo que pide su rango.
Para quien vive en una casa o chalet y quiere controlar quién llama a la puerta sin tener que asomarse, el videoportero Goliath con monitor táctil de 7 pulgadas es justo lo que pide el cuerpo. Es especialmente útil si buscas algo resistente porque aguanta la lluvia, el polvo y hasta ciertos golpes, gracias a su certificación IP65 e IK10. Así, no tienes que preocuparte por dejarlo fuera ni por posibles vandalismos.
La cámara, con 2 megapíxeles y un ángulo de visión de 150°, ofrece imágenes claras tanto de día como de noche con su visión infrarroja, lo que resuelve el clásico problema de no saber quién está en la puerta cuando ya ha oscurecido. Además, el sistema se puede controlar desde el móvil por WiFi, lo que facilita abrir sin tener que estar en casa. Si buscas algo fiable y sencillo que además se pueda ampliar, este modelo lo tiene bastante bien planteado.